Con tan solo un año, la gestión del alcalde de Cojutepeque, Marvin Romero, parece ir en picada, llegando al punto en que muchos usuarios en redes sociales lo tildan de ser «el peor alcalde de toda la historía del municipio», merecido o no, el tiempo lo dirá.
Aunque, para un funcionario que lleva poco tiempo en el poder, que no se caracteriza por su carisma o forma de expresarse ante el público, que ha tenido que lidiar con la falta de FODES, que ha trabajado en contra de las presiones de los sindicatos y que, sumado a ello, «han puesto en orden» las malas finanzas que dejó la administración anterior, vendría siendo un título bastante desmerecido para el alcalde.
Sin embargo, para ser sinceros a la población no les interesan todos esos asuntos un tanto administrativos, ellos solamente quieren soluciones para los problemas de sus comunidades y que se cumplan los proyectos que con tanto garbo exponen en sus campañas políticas. Y por el momento, los cojutepecanos se sienten desilusionados esperando a los próximos candidatos.
Pero, aún hay tiempo, alcalde. Aún tiene suficiente tiempo para mejorar la ciudad y por lo menos dejarla menos peor y menos endeudada, nadie le desea que fracase, ya que si lo hace Cojutepeque también lo hará. Sin embargo, comience a trabajar y deje las excusas de lado.
No busque sus intereses personales, no busque los intereses de su grupo y rodéese de profesionales que no solo lo alaben, sino que lo critiquen positivamente. Posiblemente, no le alcance para ganar las internas de su partido, pero por el bien de su figura y gestión haga el esfuerzo de sacar adelante a Cojutepeque.