Redacción Original por David Peña de LPG.
Francisco Fabián Juárez trabaja como recolector de desechos sólidos en la Alcaldía de Cojutepeque desde hace más de 31 años, y a pesar de la cuarentena domiciliar, sale todos los días a trabajar para sacar adelante a su familia.
Francisco, de 52 años, sale todos los días a trabajar en una labor muy importante pero poco reconocida dentro de la sociedad como lo es el ser recolector de basura en tiempos de coronavirus.
«Muchos dicen que somos héroes sin capa en esta situación que vive el país, se sabe reconocer la labor que hacen los elementos de la Policía Nacional Civil y de la Fuerza Armada, doctores, enfermeras, pero nadie menciona la importancia que tienen los recolectores de la basura», mencionó Francisco.
«El país está viviendo una situación terrible por el Coronavirus, que no diera yo por quedarme en mi casa con mis tres hijos y mi esposa, pero debo salir a trabajar. Me levanto todos los días a las 4 de la madrugada, me baño, preparo mis cosas y a las 5 (a.m.) ya voy en el bus porque vivo en el municipio de Santa Cruz Michapa y trabajo en la alcaldía de Cojutepeque, desde hace más de 31 años, siempre recogiendo la basura», comentó Francisco.

Reconoce que salir de su casa durante esta emergencia implica un riesgo para él y su familia , ya que no solo se expone al COVID-19, sino a cualquier otra infección producto del contacto directo con toda clase de desechos sólidos, ya que él es el encargado de ir acomodando la basura en el camión que le asignan.
«Mi esposa cada vez que salgo, me acompaña a la puerta a despedirme, me pide que me cuide mucho y siempre le pide Dios que vele por mi vida, eso en esta situación que vivimos es bien duro, más para mí, por el temor de ser yo quien les lleve algún virus o infección, pero la necesidad lo obliga a uno y como solo yo aporto económicamente a la casa, debo venir a trabajar», manifestó Francisco.
Sin embargo, afirma que no sale con miedo de su casa, pues es una persona muy creyente en Dios y se encomienda en su manos para que lo cuide, aunque no deja de resentir que no puede estar cuidando de su familia. Contó que es muy disciplinado y siempre utiliza el equipo necesario para evitar cualquier enfermedad.
«Antes de subirme al camión, me pongo la mascarilla, los guantes, las botas y así ando hasta que termina mi turno, y como soy el que va acomodando la basura en el recorrido que hacemos me expongo más, pero así llevo 31 años y hasta el momento nunca me he enfermado gracias a Dios», expresó.
Francisco, aseguró que lo más importante para él son sus hijos y su esposa, y que ante la situación que se vive en el país por el COVID-19 él decidió tomar algunas medidas preventivas para evitar cualquier situación.
«Antes de entrar a la casa me quito la ropa de trabajo, luego me baño, cuando termino me desinfecto las manos con alcohol gel, y hasta entonces saludo a mis hijos y a mi esposa», afirmó.