Fuente: LA PRENSA GRÁFICA
Por Mirna Velásquez
Esaú Bonilla Peña, empleado de la Alcaldía de Cojutepeque, Cuscatlán, y su esposa, María Elena Molina de Bonilla, así como María Eustaquia Medrano de Alvarado y Yesenia del Carmen Rivas Franco, son procesados en libertad por el delito de tráfico ilegal de personas.
La resolución fue dada recientemente por el Juzgado Primero de Paz de Cojutepeque, luego de que los defensores de los imputados demostraron arraigos y la avanzada edad de la mayoría de imputados, informaron fuentes de la Unidad Especializada Contra la Trata y el Tráfico Ilegal de Personas de la Fiscalía.
En ausencia son procesados los principales señalados como los coyotes, identificados como Melvin Alvarado Medrano y Elsy Marisol Cañas Alvarado, esposos, quienes actualmente residen en Estados Unidos (EUA), contra quienes el juzgador decretó instrucción formal con detención provisional.
Esaú Bonilla, quien se desempeña como jefe de Desechos Sólidos de la Alcaldía de Cojutepeque desde hace más de 15 años, es acusado de ser parte de la red encabezada por Alvarado y Cañas, que se dedican a trasladar personas a EUA de forma ilegal.
Según el requerimiento de la Fiscalía, en abril de 2016 los antes mencionados pactaron con dos personas un viaje por $10,500, estas debían entregar $5,000 el 18 de abril pasado.
«Esa vez se reunieron en un restaurante de Cojutepeque con familiares de las víctimas para entregar ese dinero y conocer las condiciones en las que iban a viajar y hacer trato… al final de la reunión una de las víctimas acompañó a Esaú Bonilla a la alcaldía para contar el dinero que se les estaba entregando, lo hicieron en las instalaciones de la Alcaldía de Cojutepeque», detalla el informe de la Fiscalía.
Luego de dos intentos fallidos, pues los inmigrantes ilegales fueron capturados en México, «ya no les quisieron responder».
En la audiencia inicial, realizada el pasado 2 de julio, el abogado de los imputados pidió al tribunal que cambiara la calificación de tráfico ilegal de personas a estafa, pero fue denegada «porque la Fiscalía argumentó la existencia de los elementos que necesitaba para probar ese delito».