Por Irving Romero
Con la firma de los acuerdos de paz finalizaron 12 años de guerra civil en El Salvador y con ello trajo una nueva sociedad y una nueva generación de jóvenes.
27 años después de los acuerdos de paz ha surgido una generación de jóvenes muy diferente a las anteriores. Los nuevos vicios, la revolución de las tecnologías y la llegada del internet junto con las redes sociales, ha hecho que esta generación de jóvenes se desinterese por la realidad nacional en comparación con las anteriores.
A lo largo de la historia de El Salvador la juventud ha tenido un papel muy importante en los cambios que ha sufrido el país, y la masacre de estudiantes universitarios, por parte del gobierno el 30 julio de 1975, es solamente un ejemplo claro de esto.
La generación que lucho por un mejor El Salvador en la guerra y que firmo la paz le dejo su relevo a una generación de jóvenes que son nuestros padres y gobernantes actuales, los cuales parecen que no lograron construir un mejor país, ya que según el último informe del alto comisionado de las naciones unidas para los refugiados(Acnur) la principal causa de muerte entre los niños y los adolescentes salvadoreños son los homicidios ¿Es acaso este el país que soñaron todos los que combatieron en guerra y murieron?
A pesar que muchos jóvenes no les preocupan los problemas nacionales poco a poco se está manifestando una de las más vigorosas constantes de esta época, y es la emergente presencia de la juventud dentro del amplio panorama de la vida nacional.

“Durante la posguerra los jóvenes fueron utilizados como meros objetos de apreciación. Evitaron participar en las políticas, ser parte civil de la sociedad por el miedo que existía a poner voz a sus necesidades. Ese miedo está desapareciendo y están ofreciendo un nuevo relato. Ya no renuncian a sus sueños” menciono en una ocasión Diego Echegoyen Rivera un salvadoreño galardonado por el Rey Felipe VI por su labor y dedicación en la promoción de la juventud salvadoreña.
El país tiene solución si se apuesta por dar protagonismo a los jóvenes convirtiéndolos en un motor para salir adelante. En países como Nicaragua y Venezuela los jóvenes han sido una pieza fundamental en las diferentes acciones y medidas que se han tomado en contra de los regímenes que gobiernan estas naciones. Pero ¿Por qué los jóvenes son los que se preocupan y toman acciones en esto? Pues es sencillo, son ellos los que tienen un futuro que vivir ya que para los más viejos su futuro es hoy no mañana.
La gran mayoría de los nacidos en la post-guerra están cansados de vivir con los problemas heredados de generaciones anteriores. Es por ello que muchos jóvenes se están postulando a puestos políticos, y no por el hecho de aprovecharse del dinero que la política genera, sino más para construir un mejor país a través de esto.
Que los jóvenes apuesten por la política ya es un avance para el país, pero ante ellos se encuentra un gran reto que es el de no dejarse apagar por los grandes “Dinosaurios” políticos a los que se enfrentan. La política es un mundo sucio que puede ensuciar las buenas intenciones que tenga la juventud, pero esto no se dará si se tiene una visión y objetivos claros de lo que se busca construir.
El compromiso de las personas más viejas actualmente debería estar enfocado en promover el talento de los jóvenes, incentivar su compromiso y pasión por el país, y darles herramientas para construir otro diferente. Ya que con ello surgirá una nueva generación de jóvenes con Nuevas Ideas.
Es por ello que como una generación de jóvenes nueva tenemos dos caminos para escoger, un camino que lleva a convertir una sociedad salvadoreña en una sociedad pasiva y sometida (peor a la que tenemos actualmente), u otro que lleva a ser salvadoreños comprometidos por el bien de todos los que viven en esta nación.
